Partidazo en Monterrey, Rayados es finalista

J.G.
Por J.G.
21 mayo, 2016
Imagen por: Straffon Images

Los Rayados de Monterrey están en la final del Clausura 2016 después de haber dominado la competencia desde el mero comienzo. Este ha sido un torneo diferente para el cuadro de las rayas, pues iniciaron cargando una loza más pesada que cualquiera, la loza de tener al vecino de ciudad y odiado rival como campeón. Hoy son los albiazules los que sueñan con la Copa.

Para esta tarde, el Monterrey salía a la cancha con un 0-1 en contra que representaba mucho más que la mínima ventaja, pues algún gol del Ame los obligaba a ir por dos de ventaja si querían acceder al duelo por el título.

El partido arrancó como se esperaba, con un Monterrey encima y un América muy ordenado que veía pasar los minutos sin que cayera su red; sin embargo, Cardona empalmó un balón desde fuera del área y abrió el marcador. Con ese gol nos fuimos al descanso y nadie imaginaba lo buena que se pondría la segunda mitad.

En el segundo tiempo los Rayados encontraron rápido el 2-0, ese gol que no servía de nada, pues si el Ame anotaba estaba en zona de final. Digamos que el 2-0 que metió Funes Mori hizo un juego explosivo, pues ahora el América atacaba y dejaba espacios, pero Monterrey no aprovechaba y de pronto sucedió lo que la religión amarilla estaba esperando, se marcó una falta fuera del área y le habría de pegar Arroyo, el de los golazos en liguillas para meter 2-1, 2-2 global, y meterse así el ticket de finalista en el bolsillo.

Ahora el América era quien se defendía y esperaba para contragolpear como tanto le gusta, como tan cómodo se siente, pero de pronto apareció ‘el patito’ Sánchez con tremendo cañonazo y clavó el 3-1 que devolvía la sonrisa a la afición de Monterrey y a cualquier amante del futbol, pues ya era un juego de cuatro goles y tres de ellos eran golazos, aunque todavía faltaba el mejor de la noche.

Con los de Coapa volcados al frente, parecía cuestión de tiempo para que caiga otro gol, de quien sea, habían muchos espacios en el campo y sabíamos que esto no terminaría así. De pronto, tras un rebote afuera del área rayada, el árbitro sancionó una falta y volvía a nacer el suspiro de Miky en la nación crema, llegó el ecuatoriano, tomó el balón, le pegó como dios y venció a Jonathan para meter el (3)3-2(3) que le daba el pase a los suyos quedando poco más de diez minutos; sin embargo, eso no terminaría ahí.

Parecía que Monterrey se despedía del torneo y sus jugadores no querían vivir esa pesadilla, así que se fueron con todo al ataque, eran incisivos y así sucedió que a unos instantes de terminarse su temporada, García Orozco decretó un penal por dudosa mano en el área azulcrema y Cardona se encargó de exorcizar a los demonios del duelo ante Tigres y al del ‘Gullit’ en el Azteca con un solo disparo. El colombiano metió el balón pegado al palo y así consiguió el 4-2 que resultó definitivo.

Gracias Monterrey y América, qué par de juegazos nos regalaron. Si todos los equipos jugaran siempre como lo hicieron este par de gladiadores durante toda la semifinal, no tendríamos necesidad, ni interés siquiera, de estar viendo futbol europeo.



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