El Clásico fue para el América [videos]

13 marzo, 2016
Escrito por: J.G.
Imagen por: Fanbolero

Jugar mejor no te garantiza ganar un partido, meter los goles sí.

Las Chivas Rayadas del Guadalajara jugaron el mejor partido que se les haya visto en mucho tiempo, metieron a su gente como hace años no se escuchaba, pero perdieron 1-2 ante un América que corrió con suerte y puntería para llevarse los tres puntos de Guadalajara.

En el primer tiempo las Chivas borraron a su rival y hasta lograron meter el primer gol del partido, pero el árbitro Fernando Guerrero borró el gol al señalar un inexistente fuera de lugar, Brizuela sí está adelantado, pero la bola viene de un rival.

Lo más lamentable de este gol anulado es que el juez de línea lo da por bueno, el árbitro no sabe qué marcar y después de un buen rato finalmente hace el señalamiento.

Parecería que el gol anulado sacaría a Chivas de su buen juego y concentración, pero un equipo que no se ha concentrado en más de medio año debe tener demasiada de esa guardada y así siguieron en su tónica, siguieron siendo peligrosos en la primera parte y siguieron llegando al área rival, pero no pudieron volverla a meter.

Cuando casi acababa la primera mitad llegó la segunda polémica arbitral, otra decisión apretada que perjudicó al rebaño cuando Osmar Mares empujó en el área a Omar Bravo antes de que el mochiteco lograra rematar la última de ese lapso, Guerrero no vio penal y no lo señaló.

Nos fuimos al descanso con un 0-0 que prometía un segundo tiempo de lujo, lo que sí sucedió. El América ha demostrado en épocas recientes que comienza las segundas mitades mucho más revolucionados que el rival, hoy no fue la excepción. Las Chivas habían acabado el primer tiempo con dominio y salieron al complemento esperando un América que aguante atrás, pero en lugar de eso se encontraron con unas Águilas que agredieron desde el movimiento inicial y así fue que tras un saque de banda de la defensa del rebaño, Osmar Mares recupera, cede para Oribe, éste se la baja a Darwin y el colombiano mete tremendo fusil para abrir el marcador. Los tres americanistas que llegaron de Santos se encontraron y armaron la jugada que cambiaba el partido.

Ese gol fue un cubetazo de agua helada para las Chivas, el público también se desentendió del partido y ahora la fiesta el Clásico empezaba a ser azulcrema, sobre todo cuando Sambueza se metió al área, desbordó hasta la línea final y centró para que Oribe empuje solito en el área chica y marque el 0-2.

Abajo por dos goles, el rebaño empezó a desesperarse, la situación del partido había sido demasiado tensa y en pocos minutos ya estaban contra la pared, lo que le pasó factura a la juventud de Cisneros y tras perder un balón en una barrida de Paul Aguilar dejó el pie atrás para caerle encima al 22 del Ame y ganarse un tontísima y justa expulsión.

Con desventaja en el marcador y ahora también con un hombre menos en la cancha, las Chivas empezaban a parecerse a esa caricatura de equipo que han sido los últimos años. Todo el dominio de la primera mitad se venía abajo en cascada y pudo ser una goliza, querían comerse vivo a Paul Aguilar y éste no dejaba de visitar el suelo, hasta que le cayó un vaso de cerveza desde la tribuna y entonces rodó y se dolió como si le hubieran disparado, el juego se paró y entonces las Chivas aprovecharon esa pausa para calmarse y volvieron a jugar y tener el balón, pero sin poder hilvanarse hasta que de pronto apareció Goltz siendo él mismo y en pocos minutos se ganó una expulsión que revivió al Guadalajara y con el equipo al estadio.

Con la igualdad numérica en la cancha, las Chivas recordaron lo que hicieron en la primera mitad y el hombre que Almeyda mandó al campo en el complemento, el ‘Gullit’ Peña, inmediatamente se hizo notar en el control y reparto de juego y a los pocos minutos consiguió el 1-2.

Lo siguiente fue un vendaval de las Chivas buscando el empate y del América rompiendo el juego, cometiendo “n” cantidad de faltas para frenar los embates del Guadalajara sin ver más tarjetas amarillas y con un Hugo González que preservó la ventaja hasta el final.

Tanto juego roto provocó que se agreguen siete minutos y luego otro más, pero ahí el Ame se defendió como tigres en su cueva y hasta estuvieron cerca de meter el tercero en un pelotazo que Michael Arroyo no pudo definir, pero sin duda, el gran héroe del América en ese lapso fue Hugo González quien impidió el empate.

Así se acaba una edición más del Clásico Nacional, fue un juego que tuvo de todo: golazos, errores, aciertos, broncas, polémicas y un ganador, que a pesar de haber sido dominado en grandes lapsos del encuentro, nunca se le vio incómodo y con dos goles en pocos minutos le alcanzó para vencer a domicilio a su odiado rival.



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