El origen de las tarjetas de amonestación y expulsión

4 septiembre, 2015
Escrito por: J.G.
Imagen por: Straffon Images

Una tarde de 1966, cuando Ken Aston, ex árbitro inglés ya retirado desde entonces, paseaba en su auto y pensaba en una de las polémicas del Mundial que acababa de ganar en casa su selección, hizo un alto y tuvo una idea que cambió la forma de arbitrar los partidos.

El futbol se ha jugado por muchos años, más de los que tenga el más viejo de su casa, se lo aseguro, pero no siempre ha sido igual. Las reglas de juego han ido cambiando con dos objetivos: proteger la integridad del jugador y hacer más entretenidos los partidos; sin embargo, hay una regla que se implementó con el fin de hacer el juego más entendible para el público y la prensa: el uso de las tarjetas de amonestación y expulsión.

Durante los cuartos de final de la Copa del Mundo Inglaterra 1966, cuando el anfitrión eliminó a Argentina con marcador de 1-0, hubo un par de acciones en las que los ingleses Jack y Bobby Charlton, tras cometer infracciones, fueron recomendados verbalmente por el árbitro alemán Rudolf Kleitlein. En aquella época las amonestaciones y expulsiones se realizaban así, verbalmente, por lo que la prensa anotó a los hermanos Charlton como amonestados, pero no era así, fueron advertencias. Incluso, en la página de la FIFA con los datos del juego sólo aparecen como amonestados: Jorge Solari, Antonio Rattin y Luis Artime; y como expulsado Rattin al minuto 35.

Tras la polémica que esto suscitó, fue que el ex árbitro vio el semáforo y pensó en las señas amarillas y rojas, una indica que sigas pero con cuidado y la otra simplemente indica que ya no sigues más. Al poco tiempo, Ken Aston fue nombrado Presidente del Comité de Árbitros de la FIFA y cuatro años más tarde, en el Mundial México ’70, su idea se puso en marcha con la aplicación de las tarjetas de amonestación y expulsión como las conocemos hoy.

 



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