Ya pasó a la historia de Rayados y aún es menor de edad

3 agosto, 2015
Escrito por: J.G.
Imagen por: Straffon Images

Así es la vida, hay quienes nacen con estrella y hay estrellas que acaban de nacer.

Ayer fue una noche mágica en Monterrey, mientras unos despedían a su equipo que partía hacia Argentina para jugar la final de la Copa Libertadores, otros daban la bienvenida a un nuevo estadio y posiblemente a un nuevo ídolo, aunque este “nuevo ídolo” tal vez nunca llegue al primer plantel de los Rayados, o tal vez nunca vuelva a anotar, eso no lo sabremos hasta que suceda.

La inauguración de un estadio es algo que sólo se da una vez, es un partido que pasa a la historia sea cual sea el resultado y en el que todos los participantes tienen la misma oportunidad de grabar su nombre en la memoria del inmueble si es que consiguen anotar el primer gol. Es bien recordado el brasileño Arlindo por anotar el primer gol del Azteca o CH14 por anotar el primero del Omnilife, pero ambos jugadores tenían algo en común: eran titulares y figuras de su equipo.

El duelo fue Monterrey vs Benfica, el nuevo Estadio BBVA Bancomer estaba llenísimo para ver el primer encuentro que se jugaría ahí y todos los espectadores esperaban una victoria rayada, algunos, incluso con mayor vehemencia, esperaban que Monterrey se pusiera arriba 1-0 para que sea alguien “de casa” quien inaugure el marcador, se apostaba por Pabón, por el recién llegado Funes Mori, el bien querido De Nigris, Cardona, algún medio que se incorporara al ataque o hasta algún defensa que se subiera a rematar, pero lo que nadie esperaba, era que fuera alguien tan “de casa” que posiblemente ya debería estar en la cama a esa hora.

El primer tiempo estuvo muy entretenido, los Rayados buscaban el gol por cualquier medio y crearon varias de peligro, pero no pudieron anotar. Así nos fuimos 0-0 al descanso. Para la segunda mitad, Antonio Mohamed movió sus piezas y sacó a Édgar Castillo, Jesús Zavala, Antonio de Nigris, Cardona, Pabón y Severo Meza, para que entren el uruguayo Walter Gargano, Efraín Juárez, Funes Mori, Cándido Ramírez, Pablo Barrera y un tal César Montes, de 17 años de edad, quien debutaba con el primer equipo de Rayados.

Sólo pasaron 4 minutos de la segunda mitad, Pablo Barrera metió un centro al área portuguesa y apareció el “huerquillo” aquel, César Montes, para rematar con mucha fuerza y así anidar el balón en las redes. Era como un cuento de hadas para el muchacho que no sólo anotó en su debut con Monterrey, sino que su gol siempre será recordado como el primero en ese estadio que los Rayados pretenden volver una fortaleza y que es uno de los estadios más bonitos y modernos de todo el mundo.

El juego acabó 3-0, fue una gran fiesta para la afición rayada y una noche redonda para el Club; sin embargo, me atrevo a garantizar que nadie recordará este partido más que Montes, el niño que encaminó el triunfo y que tuvo que celebrarlo con jugo.

https://youtu.be/gALk_ViAi-E

 



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