16 julio, 2015
Escrito por: J.G.
Imagen por: Youtube

Cada 16 de julio se cumplen años de la épica historia en la que la selección uruguaya le ganó a Brasil en el Maracaná y con eso se llevó el mundial de 1950 a sus vitrinas. Es una de las historias más importantes que han acontecido en el futbol mundial.

Ese día se disputaba el juego definitivo del Mundial, no era una final porque el formato era distinto, es más, no tenía que salir un ganador pues con el empate la Copa sería para Brasil; sin embargo, si Uruguay ganaba, se llevaba la Copa del Mundo. Los uruguayos sabían lo favorito que partía el cuadro verdeamarelha e incluso su técnico, Juan López, se planteaba una derrota y sólo buscaría que no fuera humillante.

El primer tiempo mostró a un Brasil dominante y que no dejaba de buscar el arco contrario, pero el arquero uruguayo contenía todo lo que llegaba. Dado que los demás partidos de ese certamen habían sido aplastados por el scratch du oro, la afición carioca exigía a su selección que repitieran las golizas previas, pero los goles no caían. Se fueron 0-0 al descanso.

Durante el entretiempo y aún iniciada la d¡segunda mitad, la afición rugía y festejaba, estaban a 45 minutos de proclamarse campeones del mundo, era un apoyo incondicional y por fin, al minuto 2 del complemento, Friaça anotó el primer gol del partido, Brasil lo ganaba 1-0, la fiesta amazónica explotó y eso parecía un manicomio, por lo que el capitán charrúa Obdulio Varela se acercó a reclamar un supuesto fuera de lugar al árbitro británico George Reader, no había tal fuera de lugar, ni los demás uruguayos en la cancha sabían que reclamaba su capitán, es más, ni el uruguayo hablaba inglés ni el británico entendía español, pero ahí estuvo Varela reclamando y logró su objetivo, bajar la euforia de la afición. Años después, el propio Varela reconoció que si el juego se hubiera continuado, el apoyo y ánimo del público hubiera guiado a una goliza en favor de Brasil, lo que claramente no sucedió.

El juego se reanudó entre la calma y así permaneció por casi 20 minutos más, pues al minuto 66, el uruguayo Ghiggia llevó el balón a los linderos del área, fintó con disparar y cedió para el ingreso de Juan Alberto Schiaffino, quien sin marca remató y empató el encuentro. El marcador era 1-1 y con eso Brasil sería campeón; sin embargo, ni la prensa, ni el público, ni el equipo, aceptaban ser campeones con un simple empate y por eso Brasil se volvió a ir al ataque en busca de ganar el encuentro, pero el tiro les salió por la culata, el juego se abrió, tuvieron desatenciones a la defensiva y así, al minuto 79, Ghiggia recibe un trazo de Obdulio Varela, triangula con Julio Pérez y se enfila a la cabaña carioca, se quita al defensa brasileño Bigode y encara al arquero Moacir Barbosa, quien al parecer esperaba una jugada de centro similar a la del primer gol, fue entonces que Alcides Edgardo Ghiggia vuelve a fintar, esta vez con el centro, y termina por ver a Moacir cometer el error de su vida, da un paso al frente que deja abierta la cabaña y por ahí el charrúa clava el 2-1 que le dio el campeonato del mundo a Uruguay. El estadio enmudeció con el gol, transcurrieron los minutos restantes y Uruguay logró la hazaña.

La incredulidad en el estadio llevó a una salida en silencio y entre lágrimas, los brasileños no creían lo que acababa de pasar, tuvieron que esperar 64 años para volver a ver un Mundial en casa y todos sabemos que les fue 71 veces peor, a, no, 7-1 veces peor. ¿Qué sucede con Brasil?, ganan el mundial en cualquier país y no lo han podido ganar en su casa y ya son 65 años de la primera vez que vivieron aquel fracaso.

Aquí las alineaciones de ese partido:

Screen Shot 2015-07-16 at 1.23.41 PM

 

Y aquí unos videos del partido:



TU DOSIS DE FUTBOL