Sus frases futboleras permanecerán por siempre

14 abril, 2015
Escrito por: J.G.
Imagen por: Mariela De Marchi Moyano

El día de ayer, lunes 13 de abril, el escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano falleció a los 74 años de edad como víctima del cáncer de pulmón. Literato, escritor y periodista, Galeano es considerado uno de los más destacados representantes de la literatura latinoamericana. De entre las 43 obras que escribió, sus libros más reconocidos han sido: “Las venas abiertas de América Latina” de 1971, libro que incluso fue prohibido por los regímenes militares de su natal Uruguay, la dictadura chilena y la de Argentina; “Memoria de Fuego”, trilogía concluida en 1986 que se enfoca en la historia continental desde la creación de la tierra hasta la modernidad, y, ya enfocados en lo que nos compete, sus libros: “Su majestad el fútbol” de 1968 y “El fútbol a sol y sombra” de 1995, obras en las que el uruguayo expresa su pasión por el bello deporte y posteriormente su visión en cuanto a los cambios que ha sufrido.

Como lo podemos notar, Eduardo Galeano fue un apasionado del futbol desde su nacimiento, él mismo lo dijo:

“Como todos los uruguayos, toditos, yo nací gritando gol”

frase que complementa diciendo:

“No tengo nada de original porque, como se sabe, en mi país las maternidades hacen un ruido infernal porque todos los bebés se asoman al mundo entre las piernas de la madre gritando gol. Yo también grité gol para no ser menos y como todos quise ser jugador de fútbol”.

 

Tras su partida, el literato uruguayo nos dejó hermosas frases futboleras que aquí hemos de recordar, empezando por la más famosa:

“En su vida, un hombre puede cambiar de mujer, de partido político o de religión, pero no puede cambiar de equipo de fútbol”.

 

Galeano fue, en algunas ocasiones, acusado de sacrílego por la devoción que mostró hacia el deporte de las patadas en frases como:

“El fútbol es la única religión que no tiene ateos”.

“¿En qué se parece el fútbol a Dios? En la devoción que le tienen muchos creyentes y en la desconfianza que le tienen muchos intelectuales”.

 

Aquí otras frases en las que expresó sus amores y decepciones como aficionado al futbol, estas son reflejo de las emociones que cualquier amante del balón ha sentido, simplemente no las hemos sabido expresar:

“Yo no soy más que un mendigo de buen fútbol. Voy por el mundo, sombrero en mano, y en los estadios suplico una linda jugadita por amor de Dios. Y cuando el buen fútbol ocurre, agradezco el milagro sin que me importe un rábano cuál es el club o el país que me lo ofrece”.

“Siempre jugué muy bien, la verdad maravillosamente bien. Era el mejor de todos, pero sólo de noche mientras dormía. Durante el día, hay que reconocerlo, he sido el peor pata de palo que se ha visto en los campitos de mi país”.

“No hay nada menos vacío que un estadio vacío. No hay nada menos mudo que las gradas sin nadie”.

“Los niños no tienen la finalidad de la victoria, quieren apenas divertirse. Por eso, cuando surgen excepciones, como Messi y Neymar, son, entonces ellos, para mí unos verdaderos milagros”.

“El juego se ha convertido en espectáculo, con pocos protagonistas y muchos espectadores, fútbol para mirar, y el espectáculo se ha convertido en uno de los negocios más lucrativos del mundo, que no se organiza para jugar sino para impedir que se juegue”.

“Y yo me quedo con esa melancolía irremediable que todos sentimos después del amor y al fin del partido”.

Ayer se marchó un grande de la literatura latinoamericana, un observador de la vida y del cambio, de las costumbres y de las desgracias; se marchó un hombre que plasmó con tinta su sentir y que siempre sintió amor por la libre expresión, por el Club Nacional de Montevideo y por el buen futbol, amor que mostró al decir que el gol es “el orgasmo del futbol”.

Descanse en paz Eduardo Germán María Hughes Galeano (1940-2015)



TU DOSIS DE FUTBOL