Sí pesó el Azteca en el América vs Impact de Montreal

23 abril, 2015
Escrito por: J.G.
Imagen por: Straffon Images

Para estas alturas ya no es noticia que las Águilas apenas rasguñaron un empate en casa ante el Impact de Montreal, ya se hizo demasiado análisis sobre lo táctico y futbolístico, ya todos tenemos claro el orden con el que el equipo canadiense se desenvolvió en la cancha, siempre realizaron una marca pegajosa con excelentes relevos en la cobertura, siempre salían hacia las bandas y armaron uno que otro contragolpe peligroso.

También ya tenemos muy claro el análisis que cada medio ha realizado sobre el juego del ‘ave’. De los amarillos ya se dijo que tuvieron una primera mitad en la que no pudieron romper el cerco defensivo de los de azul, se habló de cómo faltó idea para que se encuentren Darwin, Martínez, Arroyo y Benedetto, e incluso, se ha criticado mucho al 9 americanista por su poca contundencia y el ridículo remate de media tijera que más bien pareció sólo un octavo de ella.

AMERICA VS CRUZ AZUL

En el duelo con Herediano el América fue avasallador, fue una verdadera aplanadora con motor sin un solo caballo de fuerza, pero con 110,000 hinchas de apoyo que hicieron correr al potente Ferrari. Un gol tempranero ante los de Costa Rica fue suficiente para que esta máquina comenzara a rugir, y así, el Estadio Azteca fuera completamente pesado para los de Centroamérica y éstos ya no pudieran desarrollarse con normalidad.

Ayer volvió a suceder, a pesar de que el resultado no benefició tanto al América, el Estadio Azteca fue un monstruo que influyó en el desarrollo de las labores en la cancha, pero no de los de Canadá, sino de el único centroamericano que se paró ahí, el árbitro hondureño Héctor Rodriguez, quien se intimidó ante el entradón y condujo el partido como si lo hubiese instruido el mismo Paul Delgadillo. Preferimos pensar que fue el Estadio y no que este hombre entiende así el reglamento.

El gol de Oribe para emparejar las cosas en el otoño del encuentro no fue el único “milagro” en favor del América, no. El hecho de que acabaran el juego con 11 hombres en la cancha también fue milagroso. Las Águilas se dedicaron a dar un concierto de juego sucio, empezando por las durísimas entradas como la del ‘puma’ Pimentel y las “faltas tácticas” para evitar los contragolpes, siguiendo por el jalón que le pone Osvaldo Martínez a Dominic Oduro cuando este se iba sólo al marco y hasta la desesperación de Michael Arroyo quien saca a empujones del campo a Dilly Duka cuando trotaba a la banda para salir de cambio. ¿Y el árbitro?, nada. El juez hondureño no se atrevía a amonestar a los de amarillo cuando cortaban los avances en media cancha, como sí lo hizo con los de Canadá, ¿del jalón de Osvaldo a Oduro cuando se iba solo?, nada, una simple amonestación y luego lo más vergonzoso, cuando Michael Arroyo agrede a empujones a Duka saliendo de la cancha y el colegiado sólo amonesta… ¡¡¡pero al jugador canadiense!!!, por no salir corriendo.

Pensaremos entonces, ¿ese fue el peso del Azteca?, ¿que el árbitro sea disparejo con el uso de tarjetas? No, esa no fue la única manera en la que el colegiado mostró su pánico escénico (preferimos llamarle así, que llamarle vulgar localismo). Los últimos minutos del juego, el América cambió su estrategia, o al menos así pareció. Cada balón que recibía algún jugador del ‘Ame’ venía acompañada de una férrea marcación, un clavado o choque provocado y la consecuente señalización de la falta. Todas las llegadas de peligro del ave durante la recta final del encuentro se dieron a balón parado con la complacencia del juez central y también así cayó el gol, en el cobro de una falta que vendió Sambueza después de adelantar de más el balón y al verlo perdido, chocó con el defensor que lo apretaba para que el árbitro hondureño volviera a darle a los amarillos una oportunidad de anotar, esta vez en el mero borde del área, de donde vino el pase al corazón del área chica y el certero remate do Oribe para empatar el juego.

Al finalizar el encuentro el árbitro recibió reclamos, irónica y ridículamente, de parte de los americanistas que se quejaban de los 3 minutos añadidos, los que consideraron pocos e insuficientes.

La siguiente semana se jugará la vuelta en Canadá. Los locales buscarán hacer pesar su cancha y su orden para coronarse campeones de la Concachampions, por su parte el América buscará sacar toda su historia para levantar la copa jugando de visita. Suerte a ambos y que gane el mejor, pero deseamos más suerte al árbitro, ojalá ese no resulte tan inepto ni localista.



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