¿Cuántos puntos para salvarme? (sin depender de nadie más)

7 abril, 2015
Escrito por: J.G.
Imagen por: Texas A&M University-Com

Al terminar la fase regular de cada temporada del futbol nacional se reconoce a un equipo con el prácticamente inútil título de superlíder, éste es resultado de mostrar regularidad y un buen desempeño durante cuatro meses; tres semanas después, otro equipo es verdaderamente premiado y alabado con el título de campeón, producto de enfrentar únicamente a tres rivales en series a dos juegos y darle un motivo más que suficiente a su afición para olvidar cualquier resultado negativo del semestre, si no me creen, pregúntenle al Ame que perdió tres clásicos el semestre anterior y a nadie le importó, a final de cuentas son el flamante campeón.

Este es nuestro futbol, aquí parece mucho más importante recorrer con éxito las últimas fechas de la campaña, que mostrarse regular y capaz durante todo un año, si no me creen, pregúntenle a Cruz Azul y su ridícula historia reciente; sin embargo, aunque pareciera que cualquiera debe “ponerse las pilas” sólo al final de cada campaña para alcanzar la liguilla y el título, claramente no es así.

Un equipo nacional puede meterse a la liguilla como octavo y salir campeón, tener dos malas temporadas y otra regular abajo de media tabla, y así, habiendo coronado tan sólo un año y medio atrás, este equipo se vería en problemas de descenso

En la Liga Mexicana lo más importante no es calificar y buscar el campeonato, no. Aquí lo importante es mantenerse bien durante un periodo de tres años, es decir, seis torneos. ¿Por qué? muy sencillo, el peor equipo de cada intervalo de tres años desciende, pero ¿qué pasa con los equipos que ascienden y no tienen el tiempo suficiente para compararse con los demás? muy fácil, se le da un valor correspondiente a los puntos ganados entre los juegos que sí disputó y de esa forma ya se puede comparar con los que llevan los años suficientes dando vergüenzas en Primera División, de ahí (y del proteger a los equipos más poderosos) es que tenemos una tabla de cocientes.

Hoy faltan sólo cinco jornadas para concluir el Clausura 2015, y con él, otro año futbolístico. Se disputarán 15 puntos durante las próximas fechas y ya sólo hay cuatro equipos que pelean para que esa tabla de cocientes no los condene a la Liga de Ascenso.

Dos de los equipos que luchan por su vida, Veracruz y U. de G., no reúnen los tres años que considera la tabla del descenso, su cantidad de partidos disputados es menor que la de Chivas y Puebla, por lo que el denominador en la función que les da vida es menor. Así, por simples matemáticas, cada punto que los escualos y los universitarios ganan tiene mayor peso y cada punto que se les escapa les afecta más.

A continuación analizaremos la situación que vive cada uno de los cuatro involucrados en esta danza funesta y la necesidad que tienen para permanecer en Primera sin depender de otros resultados, sólo el Puebla, por su calidad de último lugar de la porcentual, requiere que los demás equipos dejen de sumar para quedarse.

Para nuestro análisis partiremos de la situación en la que el Puebla, último lugar de la tabla de cocientes en este momento, ganara todos los juegos que le quedan e hipotéticamente alcanzara 30 puntos en esta campaña para un total de 115 puntos en los tres años que considera la Liga y un cociente de 115/102=1.1274; es decir, cualquier equipo que alcance un mayor cociente que ese, se quedaría en el máximo circuito.

Siendo que no sabemos cuántos puntos hará cada equipo, dejaremos los puntos necesarios para salvarse como una incógnita (X). Los juegos totales de cada equipo involucrado al final de esta campaña y el cociente máximo de 1.1274 que podría alcanzar el Puebla son nuestras constantes y luego procedemos a realizar el despeje de la incógnita en cada ecuación.

Una vez encontrada la incógnita, restaremos los puntos que cada equipo acumula hoy a los que requiere para salvarse, y así, Pitágoras nos indicará entonces qué necesita cada quien para estar en Primera el año entrante.

Veracruz:

El cuadro jarocho está compitiendo en su cuarto torneo desde el día que ascendió, es decir, están completando su segundo año en Primera y su número de partidos disputados al final de la temporada será de 68.

Su ecuación de salvación con respecto al Puebla es:

X/68=1.1274

Por lo tanto: X=1.1274(68) y X=76.6, dado que el sistema de competencia no otorga puntos fraccionados diremos que X=77.

Los Tiburones Rojos tienen hoy un total de 73 puntos.

77-73=4

Así, con 4 puntos más, es decir ganando uno y empatando uno, o ganando dos y perdiendo el resto, o incluso sin volver a ganar en el torneo y empatar cuatro de los cinco que quedan, el Veracruz estaría salvado sin depender de nadie más.

 

Guadalajara

Las Chivas nunca han descendido, obviamente suman los torneos que considera la Liga en su reglamento para el descenso y el número de partidos disputados por el rebaño al final de la temporada será de 102.

Su ecuación de salvación con respecto al Puebla es:

X/102=1.1274

Por lo tanto: X=1.1274(102) y X=114.99, dado que el sistema de competencia no otorga puntos fraccionados diremos que X=115.

Los tapatíos tienen hoy un total de 109 puntos.

115-109=6

De esta forma, las Chivas requieren ganar dos juegos más, o ganar uno y empatar tres de los cinco que quedan para estar salvados sin depender de nadie más.

 

U. de G.

Los Leones Negros son el equipo Benjamín de la Primera División, este es su año de debut y por ello al final de la campaña sólo habrán jugado 34 partidos.

Su ecuación de salvación con respecto al Puebla es:

X/34=1.1274

Por lo tanto: X=1.1274(34) y X=38.33, dado que el sistema de competencia no otorga puntos fraccionados diremos que X=39.

Los universitarios tienen hoy un total de 30 puntos.

39-30=9

De esta forma, la U. de G. requiere ganar tres juegos más, o ganar dos y empatar los otros tres que quedan para estar salvados sin depender de nadie más.

 

Puebla

Los de La Franja son hoy por hoy el principal candidato a descender. Han permanecido en Primera el tiempo suficiente para completar los tres años que considera el reglamento y en ninguno de los cinco torneos previos han juntado siquiera 20 puntos. Su situación no es casualidad, han jugado a un bajísimo nivel las temporadas pasadas y ahora, forzosamente, requieren que los demás dejen de sumar para acercarse a la salvación.

Por lo pronto, esta semana visitan a la U. de G. en juego de seis unidades. Se viene un partidazo en el Jalisco y este deberá vivirse como una final porque una derrota de cualquiera sería el tanque de oxígeno que el otro necesita.



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