Una Electrizante Historia de Terror

4 marzo, 2015
Escrito por: J.G.
Imagen por: Youtube

¿La cruzazuleó?, ¿chi vas a descender?, ¿Leaño de central?, ¿Henaine vs Bernat?, ¿Oceanografía?, ¿los jugadores siguen sin cobrar?… y así podría seguir. Cada equipo del futbol mexicano tiene sus propias cruces que cargar, en cada institución que compone la liga mexicana han habido etapas, momentos buenos y malos, campeonatos, descensos, glorias, fracasos y más. Cada equipo equipo tiene su historia, pero ninguna más terrorífica y triste que la de los Rayos del Necaxa.

Ser necaxista no es para cualquiera, se podría describir como estar enamorado de una novia infiel a la que no le importa lastimar a quien más la quiere, o posiblemente sea comparable a tener un pariente en prisión por la impotencia de verlo maltratado hasta que el dolor se hace costumbre.

La tradición rojiblanca viene desde muchos años atrás, la historia del futbol mexicano no sería la misma sin un Necaxa que ha aportado tantas leyendas como “los 11 hermanos” y su figura Horacio Casarín, la quema del Parque Asturias en 1939 y ser protagonista del original clásico nacional contra los “prietitos” del Atlante desde la década de 1920. La historia del club había empezado bien, pero el destino es caprichoso y todo habría de cambiar.

En 1943, con la profesionalización de la liga y argumentando que el espíritu deportivo del Necaxa no concordaba con la comercialización del balompié nacional, el cuadro rojiblanco desaparece por primera vez. Durante el último juego de esta etapa, en el que vencieron por 4-3 al España, la afición lloró durante los 90 minutos incrédulos sobre el hecho de que el equipo más importante de México no existiría más, aunque el amor de los trabajadores de la compañía de luz lo mantuvo vivo.

Manejado ahora por el Sindicato Mexicano de Electricistas, el Necaxa jugó 7 años en la “Liga Menor”, volviendo al máximo circuito en 1950 sin perder el arrastre ni la popularidad. El cuadro rojiblanco era todavía un grande nacional y con Fernando Marcos como entrenador alcanzaron copas y la brillante leyenda de vencer al Santos de Pelé; sin embargo, nada es para siempre y menos en esta triste canción.

El equipo “de poca importancia para sus dueños” empezó esta nefasta tradición en 1971 al ser adquirido por un grupo de empresarios españoles que llevaron a la segunda desaparición del equipo. Durante los siguientes once años la franquicia fue llamada Atlético Español, hasta 1982 cuando regresó el nombre y los colores, pero para entonces la afición se sentía traicionada y se perdió la popularidad, los antiguos necaxistas ya apoyaban a otros equipos que vivían un buen momento y el Necaxa se volvió un equipillo sin afición que buscaba la permanencia, e incluso estuvo a punto de sufrir su primer descenso en 1985 cuando vencieron al Zacatepec en el duelo por mantener la categoría.

Un equipo de tanta tradición debía ser una buena apuesta para sus dueños, se tenía historia, leyendas y campeonatos y se podía revivir al gigante dormido. Con la adquisición del equipo por parte de Televisa se cambió el mote de “electricistas”, llegaron jugadores como Ricardo Peláez que no veía minutos con el América y aparecieron por primera vez los “rayos” del Necaxa que dominarían la liga durante la década de 1990.

Primero bajo el mando de Aníbal Ruiz quien trajo al ecuatoriano Alex Aguinaga y después con las incorporaciones de jugadores como Alberto García Aspe y el chileno Ivo Basay se había creado un monstruo que fue magistralmente dirigido por Manuel Lapuente, consiguiendo el bicampeonato de liga en las temporadas 94-95 y 95-96, acuchillados por el arbitraje en la final del primer torneo corto (Invierno 96) para alcanzar un subcampeonato y marcar la salida de Lapuente en favor de la selección nacional y la llegada de Raúl Arias al banquillo rojiblanco. En ese momento empezó la partida de los mejores jugadores rojiblancos hacia el otro equipo del mismo dueño.

La inercia ganadora del Necaxa fue tal que alcanzó para vencer en la final del Invierno 98 a las Chivas en el Estadio Jalisco y llegar al primer mundial de clubes donde se empató a uno con el Manchester United y se venció en penales al Real Madrid para conquistar el tercer lugar; a pesar de ello, continuó el desarme sistemático de los rayos en la búsqueda del dueño por reforzar al América y continuar con la tragedia que históricamente ha rodeado al Necaxa y hoy los tiene jugando en otra ciudad, aún sin una fiel ni numerosa afición y en la Liga de Ascenso, lugar que no corresponde a tan grande trayectoria institucional, pero es resultado de tanto maltrato del dueño que debió procurar al equipo y tras haberlo destrozado, por fin, en el año 2014, lo vendió.

Hoy los rayos pelean el ascenso, ganaron el torneo de Apertura y cargan con la tradición de un equipo ganador, porque lo que la historia nos ha enseñado es que el Necaxa vive etapas y ahora podría ser el inicio de una nueva era de buenos resultados.



TU DOSIS DE FUTBOL